GolfConfidencial – Redacción, 18 de Mayo del 2020 – Noticias – ¦

El norirlandés Rory McIlroy decidió a favor de su dueto, el que compartía con Dustin Johnson, el torneo benéfico realizado sobre los hoyos del Seminole Golf Club.

El golf volvía a los campos en su vertiente profesional, aunque fuese con un torneo de solo cuatro jugadores y en su versión más solidaria, el Taylormade Diving Relief Skins Game, cita en la que se veían las caras Rory McIlroy, Dustin Johnson, Rickie Fowler y quizá el más desconocido, Matthew Wolff.

Era, como decíamos, una cita solidaria, en la que lo importante era conseguir la mayor cantidad posible de dinero para ayudar a los afectados por el COVID-19, pero en el que el carácter competitivo, especialmente de DJ y McIlroy, quienes hacían pareja contra los otros dos, se hizo notar.

A bombazo limpio, estos dos jugadores intentaron abrir brecha desde el inicio, pero Fowler y Wolff (muy acertado a pesar de ser el de menor categoría por ranking) no estaban muy por la labor en este regreso del golf profesional.

La competición se disputaba bajo el formato Skins Game, en el que cada hoyo tenía un valor y en el que los jugadores iban sumando dinero a las ganancias totales.

Los tres primeros hoyos quedaron en empate, sobresaliendo Rory y Rickie en sus respectivas parejas, logrando así un total de 150.000$ dupla formada por el número uno del mundo y DJ. El cuarto lo volvieron a ganar Rory y Dustin con el norirlandés empezando a descerrajar el campo con bombazos, tiros muy largos y precisos, de los que nos tenía acostumbrados hace muchos meses y que parecía no haber olvidado, sino mejorado.

Todo siguió muy parejo sobre el campo hasta el final, y buena prueba de ello es que los seis últimos hoyos estuvieron empatados, sin que ninguna de las parejas lograra ponerse por delante.

Llegados así al final, al 18, hubo que volver al 17 para desempatar, pues se necesitaba un ganador (dos en este caso). Un desempate que se jugó con la bola más cercana a la bandera.

Wolff tiró primero, gran golpe a green (se le vio con mucha potencia en sus golpes, tanto que ganó dos premios extra de drive más largo, en los que venció con 356 y 368 yardas, respectivamente) y la bola muy cerca, mientras que ni un florido Fowler y DJ (no excesivamente acertado durante la jornada) ni siquiera llegaban a green. Todo quedaba en manos del líder del ranking y no se hizo de rogar. Tirazo descomunal para ganar el torneo y elevar la cifra hasta el 1.850.000 final que, sumado a lo aportado por la organización y el público, dejó la cifra conseguida en 5.503.959$.

Eso sí, al torneo le faltó cierta calidad en la retransmisión (lógico porque el despliegue de cámaras no fue el de otras citas) y algo de agilidad, de chispa en algunos momentos, siendo demasiado denso y lento en más de una ocasión. Aun así…bravo por el golf.