GolfConfidencial – Redacción, 11 de Abril del 2021 – Noticias – ⛳

Poco antes de que sonara la bocina el sábado por la tarde, suspendiendo el juego en la octogésima quinta edición del Masters Tournament, debido a las peligrosas condiciones meteorológicas, Hideki Matsuyama había pegado un mal golpe a la derecha de la calle del once y parecía posible que su déficit de dos golpes con respecto al líder Justin Rose se ampliara.

Cuando terminó la suspensión de 77 minutos -una pausa durante la cual se sentó en su coche y jugó con su teléfono móvil- Matsuyama, de 29 años, reanudó la tercera ronda con un excelente golpe de recuperación. Un hierro 7 desde algo más de ciento cincuenta metros a unos seis metros de la bandera. Embocó el putt para birdie, y el aspecto de su tercera ronda comenzó a cambiar dramáticamente.

«Justo antes del retraso por la lluvia, probablemente pegué el peor golpe que he dado esta semana», dijo Matsuyama a través de su intérprete Bob Turner. «Después del retraso, pensé que no podía pegar nada peor que eso. Así que tal vez eso alivió algo de presión. No lo sé, pero le pegué bien al entrar».

Eso es un eufemismo. Matsuyama se puso en marcha, jugando los últimos ocho hoyos en 6 bajo gracias a cuatro birdies y un eagle para firmar un 65 en la primera ronda sin bogeys de la semana. Desde un empate a cuatro en la tercera posición en el momento en que se suspendió el juego, pasó a tener una ventaja de cuatro golpes después de 54 hoyos, en una sólida posición para convertirse en el primer golfista masculino de Japón en ganar un gran campeonato.

Matsuyama está con once bajo par, con Justin Rose, Will Zalatoris, Xander Schauffele y Marc Leishman empatados en el segundo puesto con siete bajo. Corey Conners, que hizo un hoyo en uno en el sexto hoyo, está seis bajo con el campeón de 2015 Jordan Spieth en cinco bajo.

Hace diez años, después de ganar el Campeonato Amateur de Asia-Pacífico de 2010 para ganarse un viaje al Augusta National, Matsuyama empató en el puesto 27 y fue Low Amateur en el Masters de 2011, el primer golfista japonés en obtener esa distinción, en una actuación que le hizo creer que podía competir con los mejores.

«Saber que podía jugar con los profesionales realmente me dio mucha confianza», dijo Matsuyama, que llegó a Estados Unidos para competir no mucho después de un devastador terremoto y tsunami en su país. «Tengo una profunda deuda de gratitud con los miembros del Augusta National, porque no estaría aquí sin ellos».

Hace una semana, su compatriota Tsubasa Kajitani, de 17 años, ganó el Augusta National Women’s Amateur. Si Matsuyama ganara la Chaqueta Verde el domingo, sería una gran noticia en el Japón amante del golf, que ha visto a dos mujeres -Chako Higuchi, LPGA Championship de 1977, y Hinako Shibuno, Open Británico Femenino de 2019- ganar títulos importantes.

«No estoy seguro de cómo responder a la pregunta», dijo Matsuyama cuando se le preguntó qué significaría una victoria en su país natal. «Todo lo que puedo hacer es prepararme bien, esforzarme al máximo y hacer lo mejor que pueda mañana».